| A fondo con Claudio Narea (1ra parte): “En Chile, la gente de la radio es muy poco jugada” |
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| Escrito por Andrés Santa María | |||||||||
| Jueves, 10 de Enero de 2008 00:00 | |||||||||
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En la primera parte de nuestra entrevista in extenso al ex guitarrista de Los Prisioneros y actual líder de Los Indicados, Claudio habla de todo. Desde sus inicios como músico hasta los difíciles años luego de su segunda salida del trío sanmiguelino. Entramos. Escucho música discotequera y veo un montón de chiquillos y chiquillas vestidos de manera similar, tomando cerveza y cortejándose mutuamente. Miro a Blanca junto a su cámara fotográfica y parece sentirse -tal como yo- levemente ansiosa. Escucho y recuerdo. Esos sonidos, que volvían locos a jóvenes como yo hace más de veinte años. Recuerdo los ochenta y pienso en toda la onda retro que hay ahora, y pienso que nos damos vueltas en círculos. El rock está en receso quizás, o quizás yo estoy en receso. Me indican que suba unas escaleras que están a mi izquierda y que arriba lo podré encontrar. Una vez arriba, me siento en la mía; guitarras, teclados, batería, parlantes, micrófonos, chiquillas que vienen a ver a sus pololos tocar, un sonidista y luces de colores. Es el viejo mundo del rock and roll, es el ayer y el hoy de una leyenda, que se mezclan entre los cables que repletan el escenario y los sonidos que buscan la independencia de cargar con la influencia de toda una década. Doy algunos pasos y me recibe Sergio Alvarado, su mánager. Él es un ejemplo de la buena onda y de la cordialidad que lamentablemente no es tan frecuente en el mundo de la música, la de las grandes ligas. Miro rapidamente atrás de Sergio, como buscando ansioso mi objetivo y lo veo; el mismo que era parte de una banda ochentera que sigue influyendo a generaciones; el mismo cabro tímido de mirada insegura que hacía vibrar las cuerdas de su guitarra eléctrica mientras se convertía en parte de la voz de los ochenta; el prisionero ”low perfil” que parecía perdido sin saber qué hacer en el mundo de la fama a los 20 años; el mismo que conoció el éxito en su cima y que ahora vuelve a buscar aquel largo camino que lo lleve de vuelta, aquel camino que una vez ya recorrió y que hoy, por algún motivo que ni él mismo tiene claro, quiere volver a recorrer. PROFETA Y FRENÉTICO Claudio Narea me ofrece la mano, y le respondo. Siento que conozco a uno de mis ídolos de niño y que por ética y dignidad de periodista no se tiene que notar. Veo cómo saluda a la Blanca y veo cómo a ella le brillan los ojitos al ver en persona al mítico rockero. “Cómo les gustan los rockstar a las minas” pienso. Qué carajos tendrán. Seguramente nada que no tengamos los seres comunes y corrientes que inundamos las calles, además de ser vistos como tótems sagrados y como animadores de parte de nuestras vidas. Me seguía perdiendo en ese asunto sin importancia y no me dí cuenta que Claudio me invitaba a seguirlo para empezar la entrevista. Comenzamos los cuatro a buscar, en los laberintos de la disco, el lugar preciso para comenzar la tanda de preguntas que traía preparada, mientras Claudio se queja entre bromas que perdió cinco lucas y que no tiene ni una sola chaucha en los bolsillos. Es un tipo sencillo, que te hace sentir como si estuvieses hablando con un viejo amigo del barrio que de repente se hizo famoso. De improviso, Sergio me entrega en dos hojas de papel con una pequeña reseña biográfica para que no me mande ningún condoro al publicar esta entrevista. Solo faltaban segundos para conocer al Claudio músico, el que en el liceo de San Miguel comenzaba sin saberlo a gestar junto a sus compadres lo que sería una de las bandas más importantes de la música popular chilena y el que hoy disfruta incluyendo a su hijo en su nueva banda, Los Indicados. Quise partir, una vez ya ubicados en la terraza del lugar, conociendo al niño que se transformó en músico, y cómo no, junto con él, una parte de la historia popular de Chile. ¿Cuando recién empezaste en el mundo de la música, cuando aún eras un adolescente. Qué bandas y qué guitarristas te gustaban? No, no tenía tanta afición por la guitarra, o sea, por los guitarristas. No me entusiasmaban mucho los músicos, me gustaba más la música, las canciones. Te puedo hablar de chico que teníamos un disco en la casa. Un disco de Los Beatles, el A hard day´s night, y yo escuchaba todos esos temas. Teníamos singles de Sandro, de Roberto Carlos, música orquestada, música clásica… Esos son los recuerdos que yo tengo más antiguos. Cuando a mi me empezó a gustar la música ya como para comprar un disco, fue Kiss. A los doce años tuve mis primeros discos de Kiss. Después me empezé a comprar los caset, tenía la colección completa. Me gustaba Queen también. A todo el mundo en ese tiempo era: o te gustaba Kiss o te gustaba Queen. A mi me gustaban los dos grupos, pero había rivalidad. Era como ser del Colo o de la Chile. Después me compré algunos discos más, como el primero de Led Zeppelin. Y después, la banda que me cambió todo fue The Clash. Yo tenía 15 años y me parecieron distintos a toda la otra música que había escuchado. Entonces, hoy día me gustan músicos, pero antes no me llamaban la atención, era la banda. ¿Todas esas bandas las cómo se conocían? ¿Era frecuente escucharlas en la programación de las radios? O sea, a fines de los ’70 Sex Pistols y The Clash estaban sonando, entonces habían algunas fotografías en las revistas a pito de contar qué estaba pasando en el mundo, pero acá no sonaba nada de eso. Ni en radios, no era fácil encontrar los discos tampoco, no es como ahora que decís: ”Franz Ferdinand”, y suena familiar. No. O sea The Clash, Sex Pistols o Ramones eran bandas de las que había que estar averiguando, leyendo, informándose para poder cachar que algo estaba pasando, porque aquí no sonaba nada de eso. Así, el primer disco que agarré de The Clash fue Sandinista!. Este fue el disco clave para la historia de Los Prisioneros y para mi historia también porque ahí empiezo a llegar a este sonido, un sonido de canciones donde el virtuosismo no está muy presente. ¿Ha sido muy significativo tu cambio en gustos musicales desde la época que te gustaba Sandinista! hasta ahora? Sí y no, porque se amplió, pero para lados que yo no sospechaba. Por ejemplo, el Jazz. A los 20 años me parecía muy aburrido, pero hoy día tengo muchos discos. Me gusta la historia de John Coltrane, Matt Davis, Charlie Parker, y me entusiasma mucho aprender sobre eso. No sé cómo tocar el Jazz, por lo tanto no incorporo mucho esa influencia explícitamente, pero algo de eso hay. Una canción como Baile Mental, por ejemplo, que tiene un solo de vibráfono. Pesqué un disco de Neil Jackson, que es un vibrafonista, y dije ”el sonido de ese solo que quiero está acá”. Se lo mostré a los muchachos y les dije ”ya, hagamos este solo como de Jazz” y salio el solo de Baile Mental. Entonces, sin notarse tanto, sin ser tan evidente para el público, hay influencias de todo tipo. O sea, música cubana, blues, rock and roll, chorus, gospel… y también me intento poner al tanto de lo que pasa en Chile también. Escuché el otro día el disco de Chico Trujillo por ejemplo, y me pareció súper bueno. Ahora igual son canciones generalmente colombianas, pero igual tienen un sonido que me gusta mucho. ¿Te imaginai que hubiese sido de ti sin la música presente en tu vida? Mira, recién estaba pensando que en realidad hacer música es difícil, porque dedicarse mucho tiempo a algo que no te da casi niun peso… Porque a uno no le va como a Los Prisioneros, como a Los Tres. Porque partir un proyecto es muy difícil, el hecho que llegue gente a vernos, a curiosear, no es tan rápido triunfar, o sea vivir de la música. La música representa todo para mi por lo menos, que he estado tocando y ganando mucha plata, pasándolo bien y también he estado pasándolo mal y con ganas de abandonarlo todo. Pero la música es lo único que sé hacer. Podría trabajar de oficinista o hacer otro tipo de trabajo, pero no lo disfrutaría tanto. Creo que este reto de hacer un nuevo disco –porque dentro de poco pretendo hacer un nuevo disco-, ese desafío de pescar la guitarra, inventar unas melodías, unas letras y descubrir que eso a mí me está diciendo algo. De hecho, en un comienzo no sé que voy a escribir. Y de repente, empiezo a hacer la canción y veo que hay algo de lo cual me estoy sorprendiendo. Yo necesito esa información que tienen las letras que escribo para comprender mejor la vida, mi vida. Yo la música la veo asociada a mi vida completa. Creo que es un juego en el que lo paso bien y lo paso mal, pero espero que con este proyecto (Los Indicados) podamos vivir de la música sin problemas y tocar en toda América por lo menos. LA ESCENA MUSICAL ¿Escuchai algo de lo que está sondando en radios como la Rock & Pop, que tocan canciones de bandas que están continuamente sacando discos? A veces. En el auto se me echó a perder la radio y es donde más puedo escuchar. En la casa pongo siempre discos y no está conectada la antena de la radio. Cuando estaba buena la radio del auto, escuchaba la radio Concierto o la Horizonte. No me gusta todo lo de esas radios pero habían canciones que me llamaban la atención. ¿Qué opinas de bandas como Los Bunkers, por ejemplo, que ahora están de gira en México y han tenido éxito afuera? Sí, tuvieron una suerte increíble de que los empezaran a tocar en la radio allá sin haber coimeado a las radios, porque allá la cosa es así. O sea, si acá es difícil sonar, allá es imposible. Lo que pasa es que hay que pagar por la difusión. Pagar mucha plata. Acá no es así, aunque hay también algunos métodos. Chile no está exento a eso, solamente que allá es lo que se hace siempre y además se cobra caro. Acá es un poco más honesto el trabajo de la gente en la radio, solamente que son poco jugados. Tienen muy vivo el desinterés. Desinterés por la cultura, desinterés por apoyar, desinterés por jugársela y es más fácil tocar lo que está pegando en Inglaterra o en E.E.U.U.. O sea, acá si tocan algo como mi disco siempre es un riesgo. Piensan ”a lo mejor a la gente no le va a gustar, no, quién es éste tipo”. O sea, no se la van a jugar. Cuesta encontrar gente que crea. ¿Crees que falta presencia radial de bandas emergentes? Es que tampoco hay muchos músicos que hagan canciones pensando en que suenen en la radio. Muchos músicos hacen música no más y no se fijan que su canción dura seis minutos cachai, y que en realidad tiene una introducción de minuto y medio que no pasa nada. Entonces, ese tipo de cosas como que también ayudan a que todo siga igual. A lo largo de la historia del rock, cada década ha tenido una cierta personalidad. Ya en el añol 2007 ¿tú creí que esta década tiene una identidad rockera? ¿Cómo se podría definir lo que pasa en el rock actualmente? Es que ahora es cada vez más amplio. O sea, en los años ’50, inicios de los ’60, los sonidos no eran muchos. Ahora hay una gama demasiado grande de sonidos y de músicas. Entonces, no tengo idea cuál es (la identidad), porque a uno le gustó Franz Ferdinand, a otro le gustan los The Strokes, a otro los White Stripes, y ellos dicen ”esto es rock”, pero para otros es algo totalmente distinto. Hay quienes creen que lo que está dominando es la música electrónica, y para otros es el reggae. En Colombia el reggae pega súper fuerte, por ejemplo. Nuestro sonidista es colombiano y nos cuenta que el reggae la lleva allá. Y el reggae a secas, o sea, nada de dance hall, el reggae sobre todo, ”a la Gondwana”. Entonces, yo creo que uno vive el estilo que quiere y hoy día no veo que domine un estilo. El metal debe tener mucho público también. Con el boom de las comunicaciones todo el mundo está enterado de lo que pasa en otros lados, así que yo no creo que haya un sonido del momento. Yo creo que los 2000 pasa a ser una década en la que puedes jugar con todas las posibilidades. NAREA, EL VOCALISTA ¿Cómo fueron tus primeras experiencias como vocalista? Con Los Prisioneros hubo algo y también con Profetas y Frenéticos… ¿Cuáles son las diferencias entre tu primer disco homónimo y El largo camino al éxito respecto a cómo te asumes como vocalista? Que asumí que aunque nunca canté, y que a mí no me gustaba escucharme, pensé “voy a asumir este rol de cantante porque no me quiero quedar sin hacer nada musical”. O sea, no me quiero quedar pensando que ”pucha si yo hubiera cantado bien tal vez hubiera hecho discos”. ¿Nunca pensaste en componer para otro vocalista? No porque las canciones que me salen a mí son canciones muy personales. La gente a lo mejor no se da cuenta pero en realidad cuando yo canto una canción estoy cantando algo que me importa harto. No es un relleno. Nunca podría hacer una canción ”a medida”. Hay compositores que te preguntan como eres tú y componen pensando en la otra persona. Yo no podría. O en realidad, me daría lata. Lo que pasa es que no me interesa lo que pueda servirle a otra persona para cantar, me interesa lo que me sirva a mí. Si yo hago una canción es para cantarla yo. Yo hago una canción pensando en qué es lo que quiero dirigir a alguien. Porque cuando hago una letra pienso que habla cosas mias, entonces para qué hacerle cantar una canción que me acomoda a mí a otro vocalista. ¿Te tomas entonces el tema del canto como un desafío? Quiero empezar a perder de a poco la vergüenza con el tema del canto, porque me daba vergüenza, porque tenía metido en la cabeza que los tipos que cantan tienen que cantar muy bien. Y como yo nunca me atreví a cantar, y luego poder cantar, escucharme y decir ”está bien, está mal”. No me atrevía a hacer ese ejercicio, entonces no iba nunca a dar el paso. Creo que el siguiente disco me debiera salir mucho mejor cantado (que ”El largo camino al éxito”) porque ya estoy asumiéndome, o sea, ya me escucho y me soporto bien. No cantaré como Pavarotti, pero en realidad Bob Dylan tampoco, y Bob Dylan es importante. El cantante de The Clash tampoco cantaba bien. Ninguno de los cantantes de The Clash. Entonces, yo creo que la cosa va por asumirme bien y hacer lo que sé hacer. Confianza, eso es todo. Y de a poco cada vez ha ido sumándose más confianza.
Los temas de El largo camino al éxito ¿los compusiste cuando aún tocabas junto a Los Prisioneros, luego del regreso de la banda en 2001? No, todas las ideas son posteriores. Qué te puedo decir… Fue muy traumática la salida de Los Prisioneros, entonces me demoré mucho en partir a hacer el disco. Estuve todo el 2004… no sé en qué estuve el 2004 en realidad. Descansando… o sea, estuve haciendo otras cosas. En realidad no me acuerdo mucho. Comprando discos, escuchando música, leyendo. Tuve un año más tranquilo. Quise tratar de tranquilizarme un poco. Eso te puedo contar, o sea, quería hacer un disco, pero quería estar más tranquilo. La había pasado muy mal así que estaba tranquilizándome. Entonces en un momento decidí hacer el disco y compré equipos para hacer un estudio y además me compré instrumentos. Eso fue ya para el 2005. ¿Que sientes ahora, a la distancia, embalado con tu proyecto solo, cuando escuchai alguna canción de Los Prisioneros? Qué me pasa? Nada. Es que estoy distanciado de Los Prisioneros. O sea, está bien que la gente considere que son importantes Los Prisioneros, pero para mí han sido buenos y malos. Entonces, tal vez si no hubiera estado (tocado) con Los Prisioneros, no estaría haciendo mi proyecto solo hoy día. Debo estar contento de haber estado en Los Prisioneros, pero hay ratos en que me da lata haber estado en Los Prisioneros también. Entonces, en realidad trato de no escucharlos, o sea yo nunca los escucho digamos, pero si los tocan en algún lado… Bueno, estoy tan acostumbrado a escucharlos, suenan por todos lados así que no es algo que me quite el sueño. ¿Integras a los shows en vivo temas de Los Prisioneroso? O sea, estamos tocando Brigada de Negro ahora y Lo estamos pasando muy bien. Es que Brigada de Negro es un tema que me gusta, y estoy pensando en incorporar Mentalidad televisiva. Porque en el fondo esas canciones nadie las toca, entonces, porque no las podría tocar. Yo estaba en ese grupo y me sirve para ponerle un toque extra al recital. O sea, a mi no me faltan temas movidos pero creo que está bien ponerle una onda adicional. Si cualquiera puede tocar esas canciones, porque no las voy a poder tocar yo. Si po, de hecho, yo las tocaba cuando tenía quince años. Porque no las vai a poder tocar tú si las tocaba yo. LA AVENTURA JUNTO A LOS INDICADOS ¿Pretendes dar algún nuevo paso con la bandaen el corto plazo? Aspiro ir a tocar a México y pegarla en México, haciendo giras allá para poder volver a Chile, tocar y mantenerme haciendo discos. Es la única manera. O sea, si yo pensara en quedarme acá, al año siguiente vamos a estar disueltos, no tiene sentido quedarse acá. Y para nadie, yo he estado hablando con muchos músicos y estan todos en la misma. Además, no toco solo, y de hecho muchas de las decisiones y los sueños son compartidos. Todos queremos vivir de la música, todos queremos tocar en México y hacernos famosos para poder vivir de la música. Es natural hacerse famoso, una cosa lleva a la otra. Queremos vivir de la música y por lo tanto necesitamos hacernos famosos. Que te parece el presente de Claudio Narea y Los Indicados en la escena musical chilena? Me gusta el momento que estoy viviendo. Siento que para la edad que tengo, hacer canciones que puedan sonar actuales y gustarle a la gente está bueno porque hay otros de mi edad que no lo consiguen. ¿Qué expectativas tienes a futuro con tu música? ¿Escuchar mi música en algún lado, que a alguien le guste mi música. No es tan conocida todavía pero espero lo que sea. Y por último, si no fuera tan conocida y después tuviera que olvidarme de la música como mucha gente lo hace, por lo menos en diez años más ese disco se va a poder escuchar y está bien hecho. Entonces, alguien irá a hacer una compilación de los discos más importantes que se han hecho y yo creo que ese (El largo camino al éxito) va a estar dentro de los importantes.
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